Las mujeres no hemos sido sujetos de interés histórico hasta hace muy poco. Si tenemos en cuenta desde cuando existe la historia escrita, hace 3000 años A.C, podemos ver como hasta a las heroínas de alguna guerra, se les atribuía algo de masculino y como sus voces eran suplantadas por la de los hombres.
Las guerras "sólo" las hacían los hombres, morían sólo hombres, actuaban sólo los hombres. Parece como si nuestro planeta hubiera sido habitado nada más que por ellos. La iglesia admite a las mujeres como siervas de los hombres (y aún sigue siendo así), nuestra opinión no ha sido tenida en cuenta durante siglos y hemos sido consideradas seres inferiores, y aún lo somos en muchos lugares, hemos sido seres temibles y temidos, sin opinión, sin derechos, no hemos podido decidir sobre nuestra propia vida, nacimos para satisfacer los deseos de los hombres, no sólo sexuales sino como reproductoras y mantenedoras de los hogares.
Realmente, aunque siempre hubo intentos de hacernos oír, es en la época de la Ilustración cuando se crea el primer boceto de lo que sería el feminismo y, que se manifiesta con plenitud en el siglo XIX.
Hemos ido ganando esta guerra, sin armas, usando el pensamiento y la palabra y, hemos demostrado a los hombres que puede lucharse así y ganar batallas.
Nunca me ha extrañado que los hombres nos temieran. Tenemos mucho poder, hemos aprendido a usarlo a lo largo de miles de años. Nuestra fuerza es la fuerza de millones de mujeres, nuestra voz es la de todas las que no pudieron hablar. llevamos en los genes el valor, la audacia, la sabiduría silenciada.
Somos capaces de soportar el dolor con un estoicismo del que ellos carecen porque, hemos tenido que aprender a conocernos bien, ya que sólo entre nosotras había ese interés, hemos parido hijos (hombres) que han dependido de nosotras no sólo cuando eran niños, han acudido en secreto a escuchar las sabias palabras de sus madres cuando estaban perdidos.
Las mujeres somos poderosas porque identificamos rápidamente los sentimientos, somos capaces de hablar abiertamente de ellos, de expresarlos. No necesitamos dar cuarenta vueltas para decir "te quiero", ni nos achantamos ante las dificultades que la vida nos pone por delante, sabemos que es eso. Somos poderosas porque nos tenemos las unas a las otras, porque nuestras amigas son nuestras hermanas y nuestras madres nuestras maestras (aunque muchas siguieran estando calladas) Somos poderosas porque seguimos pariendo, porque somos seres valientes, porque somos misericordes.
Las mujeres somos seres extraordinarios.
Enhorabuena Soledad , totalmente de acuerdo , somos seres extraodinarios!!
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