No
se ni como empezar esta página del blog. Estoy triste, muy apenada
al ver que clase de gente (que no personas), son las que habitan este
país.
Creo
fervientemente que la gran mayoría de los españoles son gente
buena, pero también creo que hay demasiados salvajes, ignorantes que
no entienden el significado de la vida. Gente que no comprende que no
somos los únicos seres que pueblan la tierra, que todos los seres
tienen una función que llevar a cabo y que, todos, sin excepción, son
parte de lo que somos o deberíamos ser.
He
leído la noticia de la galga que murió en el metro de Madrid.
Parece ser que intentaron rescatarla, sin éxito; pero lo que me ha
horrorizado son los comentarios que aparecían junto con la noticia,
que no pienso ni escribir aquí.
Nos
llamamos país civilizado. Cuanto más cosas se de los países
“civilizados” más ganas me tengo de irme a alguno de los que no lo
son.
Estoy
en contra de cualquier tipo de maltrato animal o vegetal. Cuando
escucho que hay que mantener las tradiciones, se me ponen los pelos
como escarpias ¿Mantener el toro de la Vega en Tordesillas? ¿porque
es una tradición de la época medieval?... eso me dice que quienes
lo defienden no han sido capaces de madurar como personas, se han
quedado en la barbarie de aquella época. El toro embolao en
Arroyomolinos de León y otros muchos sitios, en los que dicen que el
toro no sufre, a ellos les ponía yo las bolas y les ponía a correr
contra el viento, a ver si se quemaban o no. El toro al agua en
Denia, donde el animal termina en un medio que no es el suyo tras
resbalar sobre las baldosas del paseo marítimo, mareado por los
gritos y las arengas de la gente. Muchos espectáculos crueles como
estos, diseminados por toda nuestra geografía lo único que
demuestran es que no saben respetar la vida y, desde luego, quien no
respeta la vida, no respeta a nada ni a nadie.
No
hay animal más noble, más leal y más amoroso que un perro. No hay
perros feroces, hay dueños feroces. Conozco perros de los llamados
“peligrosos” que son de los más dulce porque sus dueños lo son,
conozco perrillos falderos con dueños con muy mal café y los perros
tienen mal café. Pero aún así, son fieles compañeros de sus
amos.¡Que mal suena lo de amos!. Deciden quedarse con nosotros
porque nos quieren, podrían escapar y no lo hacen.
Lástima
que haya quien si abandona a los pobres perros, dejándolos confusos,
tristes, perdidos y condenados, en su mayoría, a muerte.
¿Civilizados?
¿esto forma parte de la civilización? No, es ignorancia pura.
Cuando
saco a pasear a Love, a veces van madres con sus hijos y les dicen
que se aparten del perro, siempre que alguien hace un comentario de
ese tipo les digo: El perro no hace nada a nadie, menos a los niños,
deberías enseñarles a no temerlos. Y cuando una madre se acerca con
su hijo a saludarlo, me siento feliz. Ese niño crecerá siendo una
buena persona, amando a los animales y respetándolos.
Algún
día la humanidad aprenderá, espero que no sea tarde cuando lo haga
y que podamos dejar un mundo más hermoso a las siguientes
generaciones; que desgraciadamente, las luchas en el circo romano
siguen estando presentes. Habremos evolucionado mucho en inventar
cosas, pero como seres humanos, la evolución no puede haber sido más
pobre.