¿Habrá algo más sano que reír? no creo.
Después de pasar el día de acá para allá, hablando mucho de lo mismo, con una tensión grande por como está la situación del mercado y la sanidad, se agradece muchísimo pasar un buen rato con alguien que te haga reír, aunque sea por medio del ordenador. Compartir buenos momentos con gente que no ves, pero sientes. Como si hablaras por teléfono pero sin oír la voz.
Si conoces a esas personas y tienes un poco de imaginación, puedes imaginar hasta los gestos y, te ves riendo a carcajadas y a tu madre diciéndote "hija ¿de que te ríes tanto?", sin comprender que estar escribiendo en el ordenador pueda causar tal hilaridad.
Cuando alguien habla de todo lo que siente sin pudor alguno y, encima, lo hace con gracia, me hace sentir también más libre, me permito hacer comentarios subidos de tono... No puedo evitarlo, me gusta lo subido de tono, siempre me ha gustado, si no es soez o dicho con mal gusto.
Entrar en el facebook se ha convertido en algo parecido a llegar a casa, encuentras a esos amigos que cuentan un chiste, que comparten un problema, que te ponen una canción que les ha gustado o que juegan contigo a alguno de esos juegos que terminan enganchando. Llego a casa y leo todo lo que han puesto en el muro y tras algún comentario, empieza la charla, la broma y... la risa.
Esto va por ti, Pante, por lo mucho que me río cuando "hablamos", por esos buenos momentos que logran que desconecte un rato de los problemas y las tensiones.
Gracias, guapa.