Vaya, vaya, que estamos
empezando a sentir la menopausia... No se que decirte, amiga. Tal vez
lo mejor sea que te relajes porque esto es lo que hay. Empiezan esos
calores que salen de dentro del cuerpo hacia afuera, como si de
pronto algún gracioso hubiese puesto la calefacción a cuarenta
grados en una habitación pequeña y, además llegan sin avisar, en
los momentos más inoportunos y a intervalos de dos minutos (ese fue
mi caso).
Si no eres una mujer que
sude más de lo normal, de pronto empiezas a notar que sudan partes
de tu cuerpo que antes no sudaban, como el anverso de las manos, los
brazos, la piernas... Te pones roja como un tomate justo en los
momentos más inoportunos (a mi me pasaba cuando estaba visitando a
algún cliente) igual que cuando con doce años alguien te decía un
piropo, pero sin que te lo digan.
Tu cuerpo empieza a
cambiar de forma y, lo vas notando cada vez que te miras al espejo.
Las de caderas anchas empiezan a tener un culo como un pandero y las
que tenían las caderas estrechas se les queda un culo como si lo
estuvieran apretando por miedo a que alguien les meta un palo. El
pecho empieza a caer, la gravedad se convierte en un enemigo
indestructible, se caen y se caen.
Por mucho que tomes
comidas sanas y sin grasas, no se de donde salen éstas pero empiezas
a ver que hoy tienes un poco de celulítis aquí, mañana otro poco
allá... Cambia el humor, te vuelves mucho más sensible y hasta
sensiblera, te pones a llorar por cualquier cosa o te pones de un
humor de perros, también por cualquier cosa.
Si eras una persona de
las que duermen a pierna suelta, un buen día descubres que empiezas
a despertarte por las noches (dormir con una mujer con menopausia es
una aventura), te da un calor y te destapas completamente, a los
cinco segundos estás muerta de frío y vuelves a taparte, así
durante todita la noche.
Cuando los calores
empiezan a desaparecer (depende de cada una el tiempo que dure este
suplicio), entonces vienen las descalcificaciones, la sequedad vaginal... En fin, cuando
teníamos la regla nos quejábamos de que todos los meses la misma
canción y cuando se te va la regla, echas de menos sentirte normal.
Pero todo pasa, cuando
los suplicios pre y menopáusicos se terminan, empieza una época
maravillosa, en la que te importa un pito tener las tetas más
caídas, el culo más gordo y celulitis donde te salga, amén de que existen lubricantes estupendos y que te permiten tener relaciones igual de satisfactorias que antes.
Haber pasado por ese calvario te da la capacidad de disfrutar de todo lo que viene después, así que no pienses en ello, es otra parte de tu vida que no puedes evitar pasar. Procura tomártelo con humor y que te sea lo más leve posible.
Haber pasado por ese calvario te da la capacidad de disfrutar de todo lo que viene después, así que no pienses en ello, es otra parte de tu vida que no puedes evitar pasar. Procura tomártelo con humor y que te sea lo más leve posible.
Me ha encantado que tengas la deferencia de escribir sobre este temilla (un pelín enconao pa las que lo sufrimos).
ResponderEliminarPersonalmente y por lo que me está pasando, lo llevo "bien" pero la alteración de carácter sí que es jodía. En cuanto a lo de la celulitis y la afección de lagravedad a las partes blanditas del cuerpo, ya estoy más que acostumbráaaa jajajaja... eso no pasa de un día pa otro, eso empieza a pasarte paulatinamente a partir de los treinta pero mira, con muuucha dignidad y ya acostumbrailla y resigná.
En fin que pa mayo hago la comu y espero no tener problemas con la MONSTRUACIÓN jajaja.... mil besos SOLE