A
veces me pregunto que entiende la gente por respeto. La palabra
respeto proviene del latín “respectus” y significa atención o
consideración. Según la R.A.E. Es veneración, acatamiento que se
hace a alguien. Yo añadiría a estas definiciones “buena
educación”, que no es sólo saber como coger los cubiertos en la
mesa o como debe saludarse a determinadas personas, es ser tolerante
con las ideas de los demás, ser cuidadoso para no ofender a otros
cuando no piensan o actúan como tu.
Me
sorprende mucho que, gente que exige respeto a los demás, no sea
capaz de respetar ellos mismos a los opuestos. Se ve mucho en el
pensamiento político. Los de derechas no aceptan las ideas de los de
izquierdas, insultan los idearios políticos, etc. Lo mismo ocurre
con los de izquierdas con respecto a los de derechas y, se ve mucho a
nivel personal cuando alguien no consigue algo que quiere que salga
como desea y, paga su frustración con los demás.
En
la cuestión política, yo preguntaría a estas personas incapaces de
hacer un comentario constructivo, si realmente creen que actuar de
esa manera es actuar democráticamente. No creo que ni el insulto ni
las amenazas sean democráticas.
Cuando
no estamos de acuerdo con lo que los políticos nos plantean, existen
maneras de expresar nuestro rechazo sin llegar a extremos tan poco
elegantes. Dejamos de votarles, nos manifestamos, conseguimos firmas,
publicamos en las redes sociales nuestra idea, etc, pero decir cosas
como que a ver si los matan y lindezas como esas, lo que me demuestra
es que somos democráticos siempre y cuando las cosas se hagan como a
nosotros nos gustan y eso, no es ser democrático y mucho menos
respetuoso.
A
nivel personal, creo, que nadie, absolutamente nadie, merece ningún
tipo de maltrato ya sea verbal o físico. Cuando una persona ha
formado parte de nuestra vida, de la manera que sea, lo mínimo que
podemos hacer es tratarla con respeto. Ha estado en tu día a día,
ha formado parte de algún proyecto junto a ti, posiblemente te ha
querido y tu a esa persona y, si es una persona que no te interesa,
lo mejor es ignorar que existe, pero jamás hacer uso del
conocimiento que tienes de ella para hacerle daño, mucho menos
públicamente. Eso es ser una persona ruin y miserable.
Puedo
no estar conforme con lo que piensas, puede que tu manera de vivir no
me guste, quizá haces algo cotidianamente con lo que no estoy de
acuerdo pero nunca te hablaré de manera que te sientas ofendido/a.
Podré comentarte mi punto de vista, no imponértelo, porque al fin y
al cabo tu vida es sólo tuya. Yo no vivo en tus zapatos ni tu en los
míos. ¿Por qué no nos sentamos tranquilamente y descubrimos
aquello en lo que si coincidimos? Y si no te apetece sentarte ¿por
qué no me dejas, simplemente, vivir en paz?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Déjame tu opinión, por favor.